Cara

Aceite de coco, ¿sirve para desmaquillar?

Últimamente siento que se está hablando mucho del aceite de coco. Entre sus múltiples virtudes, se destaca que sirve para desmaquillar a fondo, pero… ¿cuál es realmente su eficacia? ¿Es apto para todo el mundo? ¿Cómo debe usarse?

Si quieres conocer las respuestas a estas preguntas, te invito a que sigas leyendo, pues a lo largo del texto veremos las características, los beneficios y principales usos de este interesante compuesto de origen natural, que no solo destaca por su excelente y dulce aroma.

Por supuesto, nos centraremos en sus propiedades a la hora de limpiar la cara, porque es una de las funciones más importantes que puede cumplir. La razón es que liberar los poros y permitir que el cutis se oxigene es muy necesario para su correcto mantenimiento.

Es indispensable eliminar las partículas que se acumulan a lo largo del día (ya sean células muertas, un exceso de sebo o suciedad de cualquier tipo) para reducir la sensación de cansancio, rugosidad y de rostro apagado. Así lucirá mejor y estará más sano.

Por tanto, si quieres lograr una piel nutrida, elástica y luminosa, tienes que desmaquillar y limpiar muy bien tu semblante a diario. Ahora solo queda descubrir si el aceite de coco será adecuado en tu caso para conseguir grandes resultados.

Sobre el aceite de coco: ¿qué es?

Seguro que ya sabes como es un coco en todos los sentidos. Es posible que, además de tener claro su aspecto, textura y sabor, conozcas algunas de sus excelentes propiedades culinarias. Pero es que esta fruta esconde muchos secretos.

Incluso el aceite del que vamos a hablar hoy se puede utilizar de muchas maneras: en la cocina, como un nutritivo reparador del cabello dañado o como un complemento para el cepillado de los dientes gracias a sus beneficios bactericidas, que son muy interesantes.

Pero centrándonos en el caso que nos ocupa, el cuidado de la piel, tienes que saber elegir bien el aceite que vayas a escoger para emplear en tu día a día. Lo mejor siempre es una alternativa orgánica, cuanto más natural mejor, para que se encuentre en su forma más pura y esté sin refinar.

Las ventajas de que sea cold-pressed es que así evitamos que contenga elementos añadidos que puedan hacernos daños o que generen efectos adversos. La presión en frío nos asegura un producto de calidad y repleto de beneficios, como los que veremos en breves.

Un detalle curioso es que, pese a lo que pueda decirnos la intuición, este aceite es bastante más denso que otros aceites esenciales, que son muy ligeritos. Pero eso es algo completamente natural, por lo que no te preocupes, que si lo notas poco líquido no significa que se haya puesto en mal estado.

¿Cuáles son sus principales beneficios para la piel?

Entre sus ventajas a la hora de cuidar el rostro, una de las más obvias y reconocida es que es un cosmético bastante nutritivo, por lo que ayuda a conservar en un buen estado la dermis porque preserva la humedad y mejora la elasticidad.

Asimismo, te ayuda a preservar la elastina y el colágeno, lo que a su vez ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro. También te defiende frente a las agresiones de los rayos ultravioletas (aunque mejor no te expongas nunca) y tiene un efecto antimicrobiano que previene las infecciones.

Por esto, es beneficioso contra las espinillas. Aunque, por otro lado, es algo comedogénico, lo cual genera el efecto contrario: el de obstruir los poros y generar más brotes de granitos. Pero de esto ya hablaremos más adelante, para que no te queden dudas.

Sus características limpiadoras: ¿deberías usarlo?

Teniendo en cuenta las propiedades del aceite de coco, parece evidente por qué es interesante a la hora de limpiar el cutis. Pero, de todas formas, quiero explicarlo bien para que no haya dudas y también puedas determinar si será útil en tu caso.

Como es más grasiento que otros cosméticos similares, logra eliminar hasta el maquillaje más pesado (como pueden ser la mascarilla negra o las sombras con muchos brillitos o colores intensos) con muy buenos resultados.

Al mismo tiempo, consigue deshacerse de las pielecillas muertas y de otros restos, sin llegar a resultar demasiado agresivo. Lo mejor es que cuenta con un interesante poder calmante, que previene las irritaciones y te ayudará a hacer el proceso más agradable.

Por si fuera poco, aporta una estupenda nutrición como consecuencia directa de su elevado porcentaje en vitaminas beneficiosas para mantener en buen estado las células cutáneas. Vamos, que te ayudará a conservar la piel elástica y perfectamente cuidada.

En caso de que tu problema sea el acné, también estás de enhorabuena. Aunque es un producto algo graso, su poder antibiótico y antimicrobiano previene la presencia de granitos. Al menos, siempre y cuando no le hayan eliminado el ácido láurico que contiene.

Hay una forma sencilla de descubrir esto si no te apañas con su INCI: si tu aceite de coco se mantiene siempre líquido, incluso cuando hace fresquito, me temo que es porque le han quitado este compuesto para lograr esa textura más ligera y suave.

¿Para quién está recomendado?

Dado que se trata de una alternativa algo grasa por naturaleza debido a las propiedades del propio fruto del que se extrae, a veces resulta algo contraproducente en gente que tenga esta tendencia natural. Por eso, si cuenta con ácido láurico, diría que es mejor que no lo usen aquellas dermis con mucho sebo.

Por otro lado, si empleas un aceite puro, no encontrarás restos de sustancias agresivas ni tóxicas en su formulación, de manera que no te irritará la dermis ni te generará ningún tipo de problema. Tampoco causa picor de ojos, ni aunque se te meta un poquito de producto en el interior.

Es decir, que es muy seguro, hasta para pieles sensibles, de modo que yo lo recomendaría sobre todo en el caso de pieles normales, secas o que padecen dermatitis. Si tienes tendencia grasa o mixta, también puedes usarlo, aunque mejor de manera puntual más que regular.

¿Cómo debes aplicarlo?

Dependiendo de cómo sea tu aceite, tendrás que tomar unas precauciones antes de ponerte manos a la obra. Si es más líquido no habrá problemas, pero si es de una textura más sólida (como debería ser), tendrás que calentar la dosis en tus manos un ratito, sobre todo ahora en invierno, hasta que se quede cristalino para que se extienda bien.

A continuación, echa esa cantidad en un disco desmaquillador de un buen material, para que no se deshaga mientras lo usas. Después, úsalo sobre el rostro directamente, mientras realizas movimientos circulares desde dentro hacia fuera, pero sin ejercer demasiada presión.

Tienes que hacer énfasis en las zonas en las que el maquillaje sea más denso o colorido: las ojeras, los párpados o los pómulos. Ve sin miedo, que ya hemos comentado que si entra en el ojo no te hará daño, porque si es un buen producto no contará con irritantes que te generen picor.

En el caso de la máscara de pestañas o de que hayas usado maquillaje muy intenso, puedes dejar unos segundos el aceite sobre esa área, para que vaya haciendo efecto y luego sea mucho más fácil de retirar.

Por último, solo tienes que quitar los restos. Usa el clásico aclarado con agua tibia, sobre todo si tienes la dermis grasa o mixta. Ayúdate con otro disco de algodón, con una toalla suave o hazlo directamente sobre el rostro, dependiendo de lo que prefieras.

Sin embargo, si tienes la piel muy sensible o deshidratada, te diría que apuestes por un tónico mejor, para que no te resequen todavía más esa zona. De nuevo, utiliza una toalla de manos para secar la cara con suaves toquecitos si lo consideras necesario.

¿Y después?

Hayas elegido una vía u otra de aclarar el rostro, luego siempre tienes que dejar que la dermis respire al aire libre un ratito y aprovechar para disfrutar del resultado unos segundos antes de seguir con tu rutina facial. Ya verás cómo tu cara luce muchísimo mejor que antes.

Eso sí, no te olvides de que este es el mejor momento para usar una buena crema hidratante. Porque, aunque este  producto sea muy humectante, no hay que perder de vista que es  fundamentalmente un limpiador y que no le aportará toda la nutrición que necesita para conservarse en perfecto estado.

Por tanto, después de este repaso, creo que ya ha quedado que el aceite de coco sí sirve para desmaquillar con eficacia casi todo tipo de dermis, sobre todo si has optado por una alternativa natural y prensada en frío.  Así que dale una oportunidad para descubrirlo por ti misma.