Cara

Cómo usar el agua micelar: 10 formas diferentes

El agua micelar debería ser el producto estrella de la temporada, porque tiene muchos beneficios que nos ayudan a hacer frente al calor y a las consecuencias cutáneas del uso prolongado de la mascarilla. Para aprovecharla al máximo, te traigo 10 formas diferentes en que la puedes usar.

En mi caso, reconozco que al principio solo la empleaba como un cosmético limpiador con el que retirar los restos más complicados de maquillaje, ignorando así el resto de sus propiedades e incluso el hecho de que es apta para cualquier cutis, independientemente de sus características.

Para que no cometas este mismo error, te voy a explicar algunos de sus usos más interesantes o sorprendentes. Una vez comprendas las razones por las cuales deberías incorporar este cosmético cuanto antes en tu rutina facial diaria, seguro que te lanzas a hacerlo y no te arrepientes.

¿Qué es el agua micelar y cuáles son las formas de usarla?

Este líquido incoloro e inodoro tan similar al agua normal y corriente es un cosmético muy interesante porque ofrece una limpieza profunda, pero delicada, ya que su fórmula es muy suave con el cutis, de forma que no lo daña, irrita o reseca ni un poquito.

La clave reside en las micelas, las partículas por las que está formada y que también le dan nombre, porque son capaces de detectar y aislar la suciedad que se acumula en el rostro a lo largo del día, dándole un aspecto rugoso, desigual y apagado.

De esta manera, al funcionar casi como un imán, eliminan todo aquello que se queda en nuestra piel, desde fragmentos de polvo o polen, a elementos provenientes de la contaminación, pasando por el exceso de sebo o el molesto sudor tan habitual en estos meses de calor.

Como consecuencia, el cutis logra respirar y luce mucho más bonito al quedar completamente libre de residuos. Además, no corre ningún tipo de peligro porque no se trata de un producto agresivo, por lo que podrás aplicarlo incluso aunque tengas dermatitis o problemas de sensibilidad.

No solo eso, ya que puedes conseguir otros muchos resultados igual de interesantes, puesto que puedes usar el agua micelar con los siguientes objetivos:

Retirar el maquillaje por completo

Comenzamos, como no podría ser de otra forma, por uno de sus usos más conocidos y el único al que yo le daba importancia en un inicio. La razón es que cumple con creces su cometido, ya que lo retira por completo desde la base hasta las sombras más brillantes.

Con un buen agua micelar a tu lado no tendrás que tener miedo a desmaquillarte luego, así que dale rienda suelta a tu imaginación y disfruta sin preocupaciones, porque con un algodón empapado en unas gotitas podrás dejar tu rostro otra vez como nuevo.

Además de su rapidez y eficacia, tiene otras ventajas frente a productos similares, como que puedes usarlo hasta en los labios porque no es nada abrasivo, a diferencia de lo que sucede con opciones como las toallitas, que suelen contener compuestos irritantes.

Encima, como sirve también para el párpado de los ojos y el cuello, podrás dejar toda la zona completamente despejada. Por si fuera poco, aporta una sensación refrescante que resulta muy agradable.

Limpiar las brochas y el material de maquillaje

De lo que no tenía ni idea durante todos aquellos años en los que usaba el agua micelar para retirar los restos de maquillaje es que también podría serme muy útil para limpiar las herramientas que había usado para aplicarlo.

Hasta ese momento les daba una pasada bajo el grifo y frotaba un poco. Pero resulta que este líquido es mucho más eficaz, porque retira los pegotes que se acumulan en los pelillos de los pinceles con mucha comodidad y sin tener que frotar.

Gracias a las micelas, lograrás dejar tu material como nuevo. Para conseguirlo, ayúdate también de un algodón o echa unas gotas en un recipiente en el que luego vayas a sumergir las brochas bocabajo.

Deja actuar un cuarto de hora aproximadamente y disfruta de los resultados. Eso sí, al igual que sucede con retirar el maquillaje del rostro, ten en cuenta que quizá no sea tan eficaz frente al maquillaje waterproof o especialmente graso.

Refrescarnos y librarnos del sudor acumulado

En la línea de lo que acabamos de comentar, una pasadita con agua micelar nos deja la cara limpia y bien fresquita, algo que resulta especialmente agradable ahora que ya ha llegado el calor asfixiante.

También por eso, es importante que retiremos el sudor de la cara antes de que empiece a acumularse. Sobre todo en estos tiempos pandémicos en los que sudamos más al llevar mascarilla, que también hace que las gotitas se amontonen en ciertas zonas.

Por ello te recomiendo que lleves siempre un envase pequeño encima, en especial si vas a salir a pasear o, sobre todo, a practicar deporte. En cuanto aumente la sudoración, podrás reducirla (y, con ella, las impurezas y bacterias) con comodidad, dejando tu cutis limpio, fresco y sin molestos brillos.

Frenar la aparición de las arrugas

En caso de que las señales de la edad estén aflorando en tu cara o de que quieras prevenir el envejecimiento prematuro, aplicar un agua micelar a diario es una buena forma de conseguir buenos resultados inmediatos, pero también de prevenir.

Dado que este producto también funciona como un tónico, logrará restaurar la piel para que vuelva a su estado natural. No solo eso, ya que como consigue humectar la zona y devolverle la elasticidad perdida, evitará que se rompa con tanta facilidad.

El resultado es que lograrás una tez mucho más uniforme y libre de imperfecciones como pueden ser las patas de gallo o las líneas en las comisuras de los labios, que resultan tan poco estéticas y nos hacen parecer mayores.

Tonificar la piel del rostro

Por lo que acabamos de mencionar en el punto anterior, la dermis de la cara queda estirada y tersa tras usar el agua micelar, de forma que podrás olvidarte de la flacidez.

Si esto se consigue es también gracias a que el producto acaba con eficacia con la suciedad y el sebo, dejando el cutis liso y rejuvenecido, así que podrás olvidarte de las pieles caídas para siempre.

Acabar con el acné y el exceso de sebo

Como acaba con el exceso de sebo y las partículas acumuladas, deja el rostro completamente limpio, hasta el punto de que los poros se quedan relucientes y podrás despedirte de los puntos negros para siempre.

Por supuesto, a su vez el acné se reduce considerablemente y hasta las espinillas más rebeldes terminan por secarse. Al liberar los poros, la dermis ya no puede inflamarse y los granos ni siquiera aparecen en primer lugar.

Encima, dado que su método de empleo pasa por emplear un algodón con el que dar toquecitos en el rostro, evitamos otras técnicas que podrían acabar propagando gérmenes y bacterias que empeoran el acné.

Mantener un correcto nivel de hidratación

Otra de las ventajas del agua micelar es, por supuesto, que ofrece una ligera nutrición muy necesaria para mantener el cutis en un estado óptimo a lo largo del día. Aunque para ello tendrás que fijarte bien en su formulación y elegir aquellos compuestos humectantes.

Pero no es solo eso, porque la clave reside en que, al liberar al rostro de la suciedad, permite que el resto de cosméticos que usamos a posteriori se asimilen mejor y actúen con mayor eficacia desde el interior de la epidermis.

Por tanto, aunque por sí mismo no aporta una nutrición suficiente para todo tipo de pieles, sí que ayuda a que aquellas más secas disfruten luego de un tratamiento potente ideado para ellas.

Conseguir calmar las dermis dañadas

Al limpiar, nutrir e hidratar, el estado general del cutis mejora muchísimo con su uso. Ya que además aporta un estupendo frescor que se agradece, resulta un cosmético especialmente agradable de aplicar.

El conjunto permite prevenir y reducir ciertas molestias, como las irritaciones, porque elimina las sustancias tóxicas o agresivas que podrían empeorar el estado general de la piel.

Por tanto, para olvidarte de estos problemas, una buena pasada de tu agua micelar favorita será la mejor solución.

Descongestionar el rostro a cualquier hora

Seguro que a ti también te ha pasado que tras una mala noche o un día agotador te levantas con los ojos hinchados o el rostro especialmente congestionado. ¿Y cómo paliar este inconveniente? Ya te lo puedes imaginar.

Entre el frescor y la limpieza que ofrece el agua micelar se reducen el estrés y el cansancio al que hace frente nuestra dermis. Solo tienes que presionar un poco con el algodón para reactivar la circulación al mismo tiempo.

Dejar la tez completamente limpia

Por todo lo que hemos visto, el agua micelar es un cosmético capaz de limpiar en profundidad nuestra cara, ofreciéndonos un cuidado completo e interesante, que es capaz de ser suave e intenso al mismo tiempo.

Debido a su textura y consistencia, tan ligeros como su fórmula, resulta a su vez cómoda de utilizar, útil y sumamente refrescante. Vamos, que lo tiene todo al alcance de tu mano.

Como hemos visto, no son pocos los usos que tiene esta maravilla de la cosmética. Simplemente tienes que buscar un producto de formulación natural y libre de sustancias nocivas como los parabenos o un exceso de conservantes y comenzar a utilizarlo a diario.

Si eres constante, lograrás grandes resultados de las 10 formas diferentes que hemos visto. Una vez has descubierto cómo usar el agua micelar, ya solo te queda llevar todo este conocimiento a la práctica.