Cuerpo

La alimentación más adecuada para cuidar la piel atópica

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En invierno es más fácil que se nos seque e irrite la piel, en especial si la tenemos atópica. Con el objetivo de evitarlo, es importante que tomemos una serie de medidas, como llevar la alimentación más adecuada en estos casos.

Por norma general, tendemos a centrarnos en los cuidados externos y a pasar más por alto otras cuestiones que son igualmente importantes.

Es el caso de los alimentos que ingerimos, dado que pueden ayudarnos a paliar las molestias e incluso a evitarlas en un primer momento.

Al fin y al cabo, le estaremos proporcionando a nuestro organismo todas las herramientas esenciales para nutrir la piel y restaurar su barrera natural de protección, de modo que no se acabe agrietando tanto. Así, lograremos hacer desaparecer los terribles picores de una vez por todas.

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Es verdad que quizá las Navidades no sean el mejor momento para ponernos a variar la dieta, porque es época de excesos y de caprichos.

Pero tampoco desesperes, ya que las pautas que te traigo son de verdad muy cómodas y sencillas, por lo que podrás incorporarlas sin complicarte demasiado la vida.

Si quieres comprobarlo por ti misma, solo tienes que seguir leyendo. A lo largo de los siguientes párrafos encontrarás los consejos que mejor me han funcionado a la hora de preparar nuestro cuerpo de cara a las molestias derivadas de esta molesta afección.

En relación a la piel atópica: ¿Cómo debe ser tu nueva dieta?

Con el objetivo principal de evitar que la dermis se seque o pierda protección, existen ciertos productos que podemos evitar y otros cuyo consumo no está de más aumentar o priorizar.

Eso es lo que veremos en este bloque, en el que también resuelvo otras posibles dudas que puedas tener al respecto.

Antes de nada, me gustaría dejar claro que, salvo que padezcas un brote muy fuerte de dermatitis, tú puedes hacer vida totalmente normal, y eso incluye a tu dieta.

Por tanto, las pautas que verás a continuación, están pensadas como complementos y ayudas diseñadas para una persona adulta sin intolerancias o alergias previas.

Su conexión con las intolerancias alimenticias

Al empezar a hablar de piel atópica y dermatitis, es normal que una duda concreta se forme en nuestras mentes: ¿pueden estar relacionadas estas molestias con la intolerancia a algún alimento en concreto?

De entrada, no siempre es así. Pero exploremos esto más a fondo.

Por norma general, los niños son quienes se ven más afectados por este problema cutáneo. Desde los dos meses de vida pueden mostrar síntomas, algo lógico si tenemos en cuenta que su cuerpo todavía se está formando y que, por tanto, su dermis es más delicada.

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En muchos de estos casos (casi el 30%), el problema está asociado con alergias alimenticias, en especial a productos como los lácteos, los huevos, los frutos secos, el marisco, la soja, la mostaza y los cereales.

Aunque también encontramos frutas como las fresas y el tomate, ciertos pescados e incluso aquellos preparados con un exceso de conservantes o colorantes.

Esto lleva a muchos padres a restringir la dieta de sus hijos, buscando dar con la solución a sus molestias. Sin embargo, esto no es lo recomendable.

El motivo es que de esta forma puedes estar eliminando (sin las pruebas suficientes) productos que, no es solo que no sean nocivos para ellos, sino que pueden ser vitales para su correcto desarrollo.

De nuevo, todo esto tiene que ver con su condición de bebés, pues en muchos casos los síntomas de la dermatitis suelen mejorar de forma notable con el paso de los años.

Sin embargo, a veces los adultos actuamos igual, por lo que yo siempre recomiendo que, antes de hacer cambios drásticos, los consultes con tu médico de cabecera, para evitar cometer errores potencialmente peligrosos.

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Los productos a evitar

Hay ciertos alimentos que, por su composición, pueden agravar los síntomas de la piel atópica, haciendo que se inflame o irrite todavía más de la cuenta. Por ello, conviene que no abuses de:

  • Las grasas saturadas y transaturadas, que encontramos en la comida rápida, la bollería industrial y productos preparados de todo tipo. Poseen un efecto inflamatorio, alteran el sistema autoinmune y afectan a la flora intestinal, de manera que influyen en la dermis.
  • El azúcar. También es un inflamatorio, pero es que además de afectar así a la piel, incrementa la síntesis de grasa en el hígado, puede hacer que aparezca diabetes y aumenta el riesgo de padecer enfermedades de tipo cardiovascular.
  • Los productos muy ácidos en la línea del vinagre, el tomate, los cítricos o las fresas, pues, debido a su composición, alteran las mucosas de la dermis y hasta pueden dañar el estómago de aquellas personas muy sensibles.
  • Las comidas fuertes o picantes. Más allá de afectar al estómago, empeoran el prurito como consecuencia de su nivel de agresividad en nuestro organismo. Vamos, que aumentan la sequedad y las molestias.
  • Los excitantes. Por mucho que nos activen y que los sintamos necesarios, el café, las bebidas energéticas, el té e incluso el cacao alteran también el cuerpo, teniendo como resultado secundario en muchas ocasiones un aumento del picor.
  • El alcohol. Seguro que no te sorprende encontrarlo aquí, porque tiene diversas consecuencias nocivas. En este caso, tampoco es bueno para la piel (además de que no puedes compaginarlo con antihistamínicos), por lo que lo mejor es que no abuses de él en estas fiestas.
  • El tabaco. Aunque no sea un alimento per se, quería incluirlo porque, como ya he comentado, su humo es bastante perjudicial. Por lo que, para reducir las molestias, intenta no fumar, aunque sea de manera pasiva.
  • Las fuentes de omega-6, provengan de aceites refinados o de proteínas de fuentes animales, pues aumentan la inflamación, por lo que son contraproducentes.
  • Las harinas refinadas, pues al contener frutos secos, soja y colorantes, producen intolerancias en muchas personas. Si es tu caso, ten cuidado.

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Los alimentos más adecuados

En el lado contrario, existen ciertos productos adecuados para la piel, porque nos aportan los nutrientes que harán que nuestro organismo funcione bien y también se encargarán de cuidar las células que conforman el tejido de la dermis. En esta categoría nos encontramos con:

  • Las frutas y verduras, dado que con su alto contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, ayudan a cuidar nuestra piel a la vez que evitan la desnutrición debido a su elevado contenido en agua. Eso sí, conviene tomarlas al natural y no en zumos.
  • Otros alimentos con alto porcentaje de vitaminas, en especial en aquellas A, la B5, la C y la E, pues ayuda a la dermis. El aguacate, la jalea real, el bacalao, las almendras, la calabaza, las nueces, el hígado, el huevo, las lentejas y el germen de trigo son algunos alimentos que las contienen en grandes cantidades.
  • Los productos ricos en ácidos grasos omega 3, desde los aceites vegetales a las hortalizas, pasando por el pescado azul. Restauran la capa lipídica, lo que impide que se reseque y ayuda a mantener la piel protegida.
  • Comidas con un alto contenido en probióticos, que regulan la flora intestinal, en la línea de encurtidos fermentados de manera natural, aceitunas no pasteurizadas, yogures naturales no azucarados, el kéfir y el pan de masa madre.
  • Los condimentos, pues tienen múltiples propiedades. Por ejemplo, la cúrcuma es antiinflamatoria, el azufre posee beneficios antihistamínicos y restaura la barrera cutánea, mientras que el jengibre calma los dolores. Además, tus comidas estarán más sabrosas.
  • Las infusiones hacen más divertida la hidratación y a su vez, si sabemos emplearlas, conseguiremos sacar partida de sus efectos cicatrizantes, antiinflamatorios, regeneradores, antisépticos, e inmunomoduladores.
  • ¡El agua! No podía faltar en esta lista el líquido indispensable para mantenernos sanos y evitar que la piel se reseque. Tendrás que beber alrededor de 2 litros todos los días, sin falta. Ya verás como, gracias a ella, notas cómo disminuyen los picores.

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Conclusiones

Después de todo este breve pero intenso repaso, queda claro que existen ciertos alimentos que aumentan la inflamación e irritación, mientras que otros serán nuestros aliados a la hora de ponerle freno a las molestias.

Por tanto, mi recomendación es que, sin agobios, intentes mantener una dieta más variada y saludable.

Como ves, no exige privarte de nada ni tampoco cambios radicales. Simplemente con ser más consciente de lo que consumes, notarás un cambio a mejor.

Además, mi recomendación es que, al mismo tiempo que haces todo esto, apuestes por innovar en la cocina y por aquellos platos que más te gustan, dentro de lo sano siempre. Así  no te aburrirás comiendo y será más sencillo el cambio.

Haz al menos tres comidas, sin saltarte ninguna; toma fruta cuando te entre el gusanillo entre horas, reduce los precocinados y evita los almuerzos demasiado pesados.

Es cierto que estos consejos no te servirán para obrar milagros, pero creo que sí son útiles a la hora de estar más en forma y de cuidar el organismo, por lo que creo que es interesante tener estas pautas en mente.

De todas formas, es igualmente importante que complementes una dieta equilibrada con un ritmo de vida sano, pero también que acudas a la cosmética profesional para hacer que tu piel se recupere cuanto antes.

En lo personal, considero que esta es la alimentación más adecuada para frenar la piel atópica y, al menos en mi caso, te aseguro que me ha ayudado a reducir las molestias y a encontrarme mucho mejor sin hacer grandes sacrificios.