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Cómo hacer una agua micelar casera: mi favorita

Desde que descubrí los beneficios del agua micelar, se ha convertido en un must de mi rutina facial. Ahora que sé cómo hacer una alternativa casera, puedo disfrutar todavía más de sus cualidades. Para que tú también le saques el máximo rendimiento, aquí te traigo mi receta favorita.

La clave reside en conocer bien las características de tu cutis para luego adaptar el producto a sus necesidades concretas. De esta manera le estarás ofreciendo un tratamiento completamente personalizado que acabe con la suciedad sin ocasionarte ningún daño o molestia.

Por supuesto, para conseguirlo es importante ir con cuidado y seguir bien las pautas que hoy vamos a ver. Ya verás como es mucho más sencillo de lo que parece. De todas formas, dado que los cosméticos profesionales siguen siendo una alternativa más eficaz, también te hablaré de mi favorito.

Con todo esto lo que espero es que descubras las bondades del agua micelar, porque es capaz de eliminar la suciedad, prevenir el envejecimiento prematuro y lograr que nuestra cara adopte una apariencia más brillante, tersa y bonita que nunca.

¿Cómo fabricar tu propia agua micelar desde tu hogar?

Para conseguir grandes resultados en tus aventuras caseras, hay varios elementos que tenemos que controlar, desde la formulación hasta la conservación posterior del producto. Eso es lo que vamos a explicar a lo largo de los siguientes párrafos, aunque antes quiero aclarar algunos puntos.

De entrada, es importante recalcar que este cosmético se trata de un líquido ligero muy similar al del agua normal y corriente. La razón es que este es el compuesto principal de su composición y la razón por la cual resulta tan suave con nuestra piel.

Ojo, porque esto no significa que no sea eficaz, para nada, porque gracias a sus micelas consigue detectar, aislar y eliminar las partículas de suciedad, polvo, sudor o polen. Simplemente lo hace respetando la dermis, para que no quede dañada en el proceso.

Por tanto, es un producto que sirve para oxigenar la zona, liberar los poros y acabar con esa textura desigual y rugosa ocasionada por la acumulación de células muertas, consiguiendo resultados visibles en el mismo momento y que encima se prolongan en el tiempo.

Busca siempre los mejores ingredientes

En ocasiones las recetas para realizar cosméticos cuentan con un exceso de ingredientes, lo que vuelve muy complicado ponerse manos en la obra en primer lugar. En este caso, he intentado mantener la lista sencilla por tu comodidad.

Aunque algunos compuestos te suenen raros, los podrás encontrar en farmacias o droguerías con relativa facilidad. Así que selecciona tus favoritos y no temas añadir tus propias alternativas favoritas, pues aquí solo te estoy dejando mis sugerencias, que son:

  • Agua destilada. Dado que el agua micelar es, en esencia, agua, te recomiendo que utilices una destilada, para evitar que contenga restos de cal o microbios. Como esta alternativa ha sido purificada, es la que te recomiendo, para evitar que tengas que ponerte a hervir.
  • Decyl Glucoside. Aunque tengas que buscar un poquito más hasta dar con este tensioactivo, es importante que des con este principio activo, ya que es el culpable de que la limpieza sea profunda, pero delicada con la dermis.
  • Glicerina. Si tienes problemas de sequedad, te recomiendo que apuestes por incluir un humectante tan bueno como este, porque te ayudará a nutrir a la vez que limpia. Simplemente no abuses de ella en la mezcla, porque como es bastante densa, podría hacer que tu agua micelar quede demasiado pegajosa.
  • Aloe vera líquido. Otra alternativa para densificar tu agua micelar y hacer que sea nutritiva es este compuesto vegetal, que también calma las molestias ocasionadas hasta por el sol y acelera la cicatrización de las heridas.
  • Agua de rosas. En caso de que padezcas acné o alergias, este ingrediente antiinflamatorio te ayudará con estos problemas. Encima, huele de lujo y es muy barato, por lo que puedes aprovechar sus ventajas o, simplemente, emplearlo para darle un toque aromático. Otra alternativa similar es el aceite del árbol del té.
  • Aceite de argán. Para obtener un agua micelar algo más untuosa y capaz de aportar mucho brillo a tu tez, aceites esenciales humectantes como este son una estupenda idea. Encima, también le dan una fragancia agradable, solo que no puedes echar nada más que unas gotitas, porque su composición hace que floten dentro de la mezcla.

Sigue las instrucciones con cuidado

En cuanto tengas tu selección de ingredientes lista hay otras tres cosas que debes hacer. La primera, preparar y esterilizar un envase de vidrio, mejor si es opaco, para que el agua micelar se conserve en perfecto estado durante más tiempo.

Intenta también que tenga dispensador, para que luego aplicarlo sea más cómodo. La segunda es que tengas también a mano un cuenco, una cuchara, un embudo y un peso, o los materiales que vayas a utilizar.

Después, recoge tu melena en una coleta o moño y retira tu pelo de la cara, para evitar que alguno caiga dentro de la mezcla mientras la estás preparando. Por último, lava bien tus manos y prepárate, que vamos a comenzar. Si ya lo tienes, estos son los pasos a seguir:

  1. Mezcla en un cuenco 61g de agua destilada con 3g de glicerina y 15g de jugo de aloe vera. Mueve un poco y luego añade los 10g del aceite esencial que vayas a aplicar, en este caso el de argán.
  2. Cuando se hayan combinado, sigue batiendo a ritmo suave mientras agregas poco a poco 3g de Decyl Glucoside. Continúa hasta que tengas una mezcla homogénea.
  3. Una vez lo tengas, agrega las gotitas aromáticas que vayas a utilizar. En mi caso, la del agua de rosas. Mueve algo más con la cuchara y deja que repose unos segundos.
  4. Para terminar, usa el embudo para introducir tu agua micelar en el frasco que hayas seleccionado. Luego solo tendrás que conservarlo en un lugar fresco y seco, a una temperatura adecuada, para que se mantenga en perfecto estado más tiempo.

La alternativa más cómoda: el agua micelar comercial

Aunque fabricar un agua micelar es sencillo, hay muchas razones para apostar por la cosmética profesional: te ahorra tiempo, te libra de cometer posibles errores y es ideal para aquellas personas a las que le da un poco de pereza el do it yourself.

Encima, existe una gama tan amplia en el mercado que seguro que encuentras una alternativa que se adecúe a lo que estás buscando, e incluso podrás dar con opciones muy asequibles. Si tienes dudas o no sabes por dónde comenzar, te voy a hablar de mi producto de cabecera.

Mi opción favorita de la mano de Nezeni Cosmetics

Estoy hablando del agua micelar de Nezeni Cosmetics, porque tiene una formulación de origen natural que actúa con eficacia, pero delicadeza. Encima, es apta para dermis sensibles como la mía, porque encima no tiene parabenos, alcoholes o un exceso de conservantes, que encima evita que surja el efecto combinado.

Si a esto sumamos un listado de ingredientes entre los que encontramos la glicerina, el gel ecológico de aloe vera y el ácido salicílico, descubrimos que tiene cualidades nutritivas y curativas que ayudan a la piel a mantenerse en un estado perfecto.

Por tanto, si quieres disfrutar de una opción estupenda con una textura agradable, un aroma suave y un packaging práctico (gracias a su útil dispensador y a su envase opaco e higiénico, que conserva el producto), no tienes que pensártelo mucho más.

Es cierto que tendrás que dejarte unos 20€, pero a cambio obtendrás 150 ml de un producto de una excelente calidad. Así que, para limpiar en profundidad, rejuvenecer, tonificar y recuperar la luminosidad perdida, solo tienes que confiar en Nezeni e incorporar su agua micelar a tu rutina.

En definitiva, limpia y cuida con el agua micelar

Después de este repasito, espero que te hayas animado a realizar tu propia agua micelar o, al menos, a confiar en una alternativa de confianza con la que mimar tu rostro como merece. En caso de duda, recuerda que la opción de Nezeni Cosmetics te ofrecerá grandes resultados siempre, independientemente de tu tipo de piel.

Tampoco es mala idea que combines un producto comercial con una alternativa casera, siempre y cuando hayas preparado tu mezcla con cuidado, cariño y, sobre todo, con ingredientes base de calidad, como los que te hemos recomendado.

En cualquier caso, no pierdas de vista que la clave reside en que seas constante con el tratamiento y que lo utilices al menos dos veces al día: una por las mañanas, para librar el rostro del sudor y la suciedad acumulada en las horas de sueño y otro por las noches, antes de acostarte, para que la piel se oxigene mientras descansas.

Si sigues estos consejos lograrás con muy poquito esfuerzo (porque el método de empleo es realmente sencillo) unos cambios excelentes y muy notables, porque tu rostro quedará más firme, nutrido, libre de impurezas y con una luminosidad que te hará brillar con luz propia.