CaraCuerpo

Crema de aloe vera Lidl: mi opinión

Es verdad, lo reconozco, en los últimos meses me ha dado fuerte con el aloe vera. Ese es el motivo de que haya probado la crema de cara y cuerpo de Lidl. Si quieres saber si merece la pena, te doy mi opinión.

Para ver si me ofrecía todas las propiedades curativas, nutritivas y regenerativas del gel obtenido de la planta he estado utilizando el cosmético varios meses con constancia. Ahora te contaré si ha servido para algo.

De entrada me pareció una alternativa interesante porque, mientras que había usado con anterioridad varios productos de otros supermercados como Mercadona, nunca había probado nada de Lidl.

Como sí que había oído comentarios interesantes de Cien (su marca propia), era cuestión de tiempo que acabase en mis manos. Bueno, más bien en mi cuerpo, porque el producto se puede utilizar en la dermis de cualquier zona.

¿Te apetece saber más sobre ella? Pues no tienes más que seguir leyendo, ya que vamos a ir repasando sus principales cualidades punto por punto. Así sabrás si se adapta a lo que estás buscando.

¿Cuáles son sus ingredientes y propiedades?

Como no podía ser de otra manera, comenzamos por repasar el factor más importante de todos. Es decir, los compuestos que tiene y los resultados que nos ofrece gracias a ellos.

Hablemos de su formulación

Lo primero en lo que siempre hay que fijarse es en la etiqueta con todos los ingredientes, para ver cuáles son y el orden en el que aparecen, porque esto tiene que ver con las cantidades  que incluyen.

Comenzamos, por supuesto, con el aloe vera, que posee grandes cualidades curativas, refrescantes y calmantes. Este producto de origen natural y proveniente de las canarias reducirá las molestias (incluso aquellas derivadas de la dermatitis) y mejorará el estado general de la piel.

Luego nos topamos con gran cantidad de ácidos grasos esenciales provenientes de la baba de caracol y de la rosa mosqueta, que sirven como humectantes porque retienen el agua en la superficie de la dermis para que no se evapore.

Después, en una proporción menor están la manteca de karité y el aceite de almendras, que aportan mucha nutrición, y la vitamina C, que neutraliza los radicales libres.

A priori parece muy interesante, y es verdad, porque la mezcla logra evitar la sequedad y ayudar al cuerpo a que recupere la elasticidad perdida, ayudando también a evitar el envejecimiento prematuro. Pero tiene altas dosis de conservantes y químicos.

Un problema es que el listado es demasiado amplio, porque la crema contiene un montón de ingredientes. Al ser tantos, no pueden venir en grandes cantidades y, por culpa de esta baja concentración, serán menos eficaces.

Otro inconveniente es que hay ciertos elementos que pueden resultar algo dañinos, como exceso de alcohol que contiene, o el phenoxyethanol, que en altas cantidades puede llegar a ser irritante y alergénico.

Conoce todos su beneficios

En base a todo esto, el producto consigue mejorar la apariencia de nuestra dermis. Al estar más hidratada (en teoría, durante 24 horas completas) se vuelve más elástica y, así, no se forman nuevas arrugas o líneas de expresión.

Además de reducir el envejecimiento prematuro se supone que logra rellenar parcialmente los hoyuelos ya existentes, a la vez que cicatriza las heridas y mejora su aspecto general.

No solo eso, puesto que aporta una agradable sensación calmante y refrescante. La crema también funciona como antiinflamatorio, reduciendo las irritaciones y acabando con los enrojecimientos.

Otro detalle muy interesante es que cuenta con un filtro solar con factor de protección solar 15. Es decir, que te protegerá ligeramente de los rayos ultravioleta, aunque lo mejor es que no te expongas de forma prolongada a ellos.

¿Es cómodo su método de empleo?

Por mucho que un cosmético tenga una buena fórmula que nos ofrezca grandes resultados, si no sabemos utilizarlo bien, no podremos exprimir al máximo sus propiedades. Así que presta atención, que al menos el método de empleo es muy cómodo.

Descubre más sobre su textura y aroma

Lo primero que notarás cuando extraigas la crema es que su consistencia es bastante clásica, con una densidad suficiente para poder extenderla sin que se quede pegada a la piel.

No se absorbe muy rápido, pero no tendrás que esperar demasiado a que el producto acabe de asimilarse. Tampoco aporta un gran frescor, pero sí aporta algo de calma a la dermis.

Sin embargo, cuando se seca el cuerpo permanece grasiento e incluso pegajoso, aunque al menos no te acompañará durante todo el día.

De todas formas te recomiendo que esperes un rato antes de vestirte, para que la ropa no se quede pegada y que no la uses si tienes tendencia grasa, porque los poros se van a obstruir y eso solo hará que generes más sebo.

Lo que menos me gusta es su fragancia. No porque huela mal, sino porque no siento que aporte nada al producto y me parece demasiado artificial. Por lo menos no aguanta mucho tiempo, porque se desvanece rápido.

Además, tanta cantidad de aroma añadido resulta un poco irritante, por lo que ten cuidado si padeces alergias o sensibilidad.

Aprende a darle un buen uso

En relación a la manera de aplicarlo, no esconde mucho misterio ni tendrás que preocuparte demasiado, porque la técnica que tendrás que utilizar es la misma de siempre.

Es decir, que debes ayudarte de las yemas de tus manos recién lavadas y extender el producto sobre la piel previamente limpia. Así evitarás que la suciedad se mueva y podrás prevenir que la crema pierda eficacia.

A continuación, ejerce una ligera presión para reactivar la circulación y realiza movimientos circulares, a modo de masaje. Con esto fomentarás la absorción y harás que el cosmético penetre más a fondo.

La clave reside en que tienes que repetir el proceso a diario, a ser posible dos veces: una por la mañana, cuando te levantes y otra por la noche, cuando vayas a descansar, para que tu cuerpo permanezca bien nutrido durante las 24 horas de la jornada.

¿Qué me ha parecido su envase?

Llegados a este punto, reconozco que el packaging no me gusta. No es solo que el diseño me parece muy genérico y poco atractivo, es que el bote no es ni práctico ni higiénico.

Para empezar porque como no es opaco, los rayos del sol pueden deteriorar la crema. Después porque el formato de rosca hace que desperdiciemos el producto al no tenerlo dosificado y porque puede llevar a que contamine al entrar en contacto con nuestras manos.

Por otro lado, tampoco debería sorprendernos, porque es el formato habitual de los productos de Lidl, así que ahí tendrás que valorar si podrás guardarlo en un lugar fresco y seco para que se conserve en mejor estado.

¿Y su precio?

No nos vamos a engañar, lo que cuesta un producto es decisivo a la hora de valorar si comprarlo o no. Y, en este caso en particular, es uno de sus principales atractivos.

El motivo es que un bote con 300 ml de crema vale algo menos de 3€, un precio risible, sobre todo porque viene con bastante cantidad, lo cual nos permitirá aplicar el cosmético durante varias semanas.

Aunque, claro, tienes que entender que con este desembolso es lógico que los ingredientes no sean de tanta calidad. Pero, ¿nos ofrecen resultados? Es lo que nos queda por analizar.

¿Cuál es mi valoración final?

En un primer momento estaba dispuesta a darle una oportunidad porque los ingredientes, aunque no fuesen muy eficaces y viniesen en concentraciones demasiado bajas, podían ofrecerme la ligera nutrición que necesitaba.

Además, por ese precio estaba dispuesta a pasarle por alto el envase, pues si iba con cuidado la crema podría aguantar en buen estado al menos unas cuantas semanas.

Eso sí, tienes que ser consciente de que pagando tan poquito, no podrás esperar que los resultados sean impresionantes. Porque, de hecho, no lo son. Lo único que conseguirás es una hidratación muy suave.

Pero olvídate de reducir las arrugas, de aumentar notablemente la elasticidad o de cualquiera otra de las cosas que promete. Es decir, que como complemento para tratamiento habitual, es estupendo, pero no busques nada más allá de eso.

De todas formas opino que es una alternativa más adecuada para pieles normales o grasas, porque aquellas más secas no conseguirán la nutrición adecuada.

Encima, podrían padecer algunas molestias o rojeces por culpa de su fórmula, por lo que ve con cuidado si este es tu caso, en especial si tienes intención de utilizarla en el rostro.

Personalmente, en el cuerpo creo que funciona mucho mejor, porque la cara es más delicada y los resultados podrían ser peores, además de que es más fácil que se irrite.

Si sabes a lo que vas, no te decepcionará, pero creo que cualquier otra alternativa será más interesante en cualquier caso. Por eso, te voy a recomendar mi favorita.

Mi opción de confianza: la crema con aloe vera de Nezeni Cosmetics

Como no me quiero extender, simplemente voy a comentarte que se trata de un producto con ingredientes concentrados, naturales y de calidad. Además, como no cuenta con sustancias irritantes o parabenos, esta opción sí es apta para todo el mundo.

Su formato es más práctico, su aroma resulta sutil y su textura es excelente. Vamos, que triunfa ahí donde la versión de Cien no termina de brillar. Pero lo mejor es que consigue aportar una gran nutrición a todo el cuerpo, prevenir el envejecimiento y calmar la piel dañada.

Es cierto que a cambio tendrás que dejarte alrededor de 20€, pero me parece un precio estupendo teniendo en cuenta todo lo que logra y la cantidad que viene. Ten en mente que la crema de aloe vera de Lidl es un producto low cost, por lo que mi opinión es que gastes más para cuidarte mejor.