Salud

Dermatitis atópica en manos: qué es y cómo puedes tratarla

Desde que los geles hidroalcohólicos entraron en nuestras vidas, quienes sufrimos dermatitis atópica tenemos que prestar atención para cuidar nuestras manos. Si es tu caso, pero no tienes claro qué es esta afección, sigue leyendo, pues en este artículo te explicaré cómo tratarla con eficacia.

Por mucho que sea un problema cutáneo muy extendido, todavía prosigue siendo un gran desconocido, pues en muchas ocasiones no nos molestamos en indagar en sus orígenes. Como resultado, actuamos con mucha menos efectividad, pues no sabemos en qué aspectos hacer énfasis.

Con el objetivo de solucionar todas tus dudas y de dar con los mejores métodos para cuidar la piel de este área tan sensible, vamos a hacer un repaso de las medidas de precaución más adecuadas y de los métodos de cuidado que conviene que empieces a utilizar cuanto antes.

Guía básica: lo que debes saber sobre la piel atópica

Como para poder erradicar las molestias de raíz es importante saber por qué surgen en un primer momento, en este bloque vamos a repasar brevemente cómo se genera este problema, cuáles son sus síntomas y a qué personas suele afectar normalmente.

¿Qué es la dermatitis?

Resumiendo, podemos decir que es una afección relacionada con la falta de cerámidas (un compuesto esencial, ya que se encarga de dar cohesión a las células cutáneas y de evitar la sequedad de los tejidos) dentro de la composición de los lípidos intercelulares de nuestra piel.

La consecuencia más directa es que la dermis es mucho más sensible de lo habitual, de modo que pierde hidratación con más facilidad y se ve muy afectada por los factores externos e internos. A su vez, esto hace que se irrite y escame, dando lugar al prurito y la xerosis.

De esta manera es cómo surgen los incómodos picores, que hacen tan difícil evitar el rascado…. que solo nos trae consecuencias negativas, ya que por su culpa acabamos entrando en un círculo vicioso.

Y es que, con esta acción tan abrasiva, dañamos aún más la dermis, logrando que se inflame y, posteriormente, se infecte, dando lugar en ocasiones al sangrado.

¿Por qué aparece tanto en las manos?

Suele ser habitual que las manos sean unas de las áreas en las que más rápido y con mayor incidencia aparecen los eczemas. El motivo es evidente, ya que tiene que ver con lo fina que es la piel en esta zona y, asimismo, con lo expuesta que está todo el tiempo.

Al fin y al cabo, tendemos a llevarlas al descubierto, por lo que los factores externos inciden sobre ella especialmente. Encima, las utilizamos mucho a lo largo del día, lo que también las desgasta.

Por si fuera poco, a esto tenemos que sumar la constante higiene que debemos seguir para evitar la propagación del COVID, que (aunque sea necesaria para frenar la pandemia) acaba resecando más todavía esta parte del cuerpo.

Prevenir y curar: los mejores remedios contra la piel atópica

Ahora que ya sabes qué esta afección, cómo reconocer las señales y a quienes afecta, podemos pararnos a estudiar a fondo los trucos ideales para evitar que se generen los picores y para acabar con las molestias en cuanto empiezan a aparecer.

Ten en cuenta que la dermatitis nunca se irá por completo, por lo que debes estar preparada para hacerle frente en cuanto surja. No te preocupes, porque conseguir buenos resultados es más sencillo de lo que pueda parecer, ya lo verás.

Para evitar que se produzca: los mejores métodos

No hay nada mejor que una buena prevención, pues así evitamos las molestias desde el primer momento. En este caso, lo más importante es que mantengas una buena hidratación, por lo que debes beber agua a diario (ten un termo siempre cerca) y apostar por las infusiones.

Además, es interesante que sepas si tus eczemas son de origen alérgico, ya que esto te ayudará a enfrentarte a ellos con mayor eficacia. Recuerda que si tienes congestión nasal, molestias en los ojos o dificultades para respirar, lo mejor es que consultes a tu médico de cabecera para que te realicen pruebas.

Después, debes tener muy presente qué factores evitar. Dentro de los externos, es mejor que no emplees cosméticos o productos de higiene con composiciones con irritantes, parabenos, fragancias o alcoholes, sino que apuestes por aquellos con ingredientes naturales.

En relación con la higiene, mejor que uses agua templada o fría, incluso en invierno, para reactivar la circulación; que no emplees esponjas o cepillos (ya que pueden resultar demasiado agresivos) y que evites los baños o duchas muy largos.

Tampoco es bueno que te expongas mucho a productos químicos, como la lejía o los disolventes. Por eso, cuando limpies, hazlo siempre llevando unos guantes que aíslen por completo tus manos.

Lo mismo si vas a salir ahora a la calle en invierno. Las temperaturas extremas no son buenas, por lo que es mejor que vayas bien abrigada y con las manos protegidas, pero siempre con guantes que transpiren bien, para evitar la sudoración excesiva.

Luego, a la hora de lavar tu ropa, no abuses de los suavizantes. En esta línea de medidas a tener en cuenta en casa, debes ventilar todos los días, al igual que barrer, para evitar que el polvo o el polen se acumulen en tu hogar. Por esto mismo, las moquetas o alfombras no están recomendadas.

Como métodos de prevención también conviene llevar una dieta adecuada, hacer ejercicio todas las semanas, evitar el consumo de sustancias perjudiciales, tener un ritmo de sueño adecuado y evitar el estrés, pues todo esto ayuda a mantener el organismo sano y, por tanto, también la piel.

Por último, la señal clara de que el eczema se acerca es notar picores. Para no caer en el rascado, mi consejo es que lleves las uñas cortas y bien limadas. Así te harás menos heridas y, como consecuencia, no dañarás tanto la piel.

Para un cuidado a fondo: el alivio de los cosméticos profesionales

Más allá de seguir todas estas pautas de prevención, a veces es inevitable que los picores y los eczemas surjan. En estos casos, es importante que tengas a mano un buen producto que te ayude a calmar las molestias y a hacer que la dermis se recupere rápidamente.

Por ello, lo mejor es que confíes en la cosmética profesional. Al fin y al cabo, son productos que han sido diseñados especialmente con el objetivo de ayudarte. A pesar de todo, debes tener en mente algunos consejos que te ayudarán a elegir el cosmético adecuado.

Lo primero es que te fijes en su fórmula, en la que deben predominar los compuestos naturales frente a aquellas sustancias nocivas o abrasivas (lo mejor es evitarlas).

Como no hay efectos negativos a sus usos, puedes aplicarla todas las veces que necesites, en especial en las áreas más afectadas, sin que debas preocuparte por contraindicaciones.

Por ejemplo, si llevas un bote pequeño en el bolso (que cierre bien y tenga un dispensador práctico, para evitar desastres), podrás hidratar tus manos siempre que se agrieten un poco.

En este caso, hazlo tras haber usado gel desinfectante si estás en la calle (o tras un buen lavado con agua y jabón de ser posible), ya que solo debe utilizarse el cosmético sobre la piel previamente limpia y seca, de manera que evitemos arrastrar la suciedad por todo el dorso y la palma.

Respecto a la manera de aplicarla, lo mejor es que extraigas una pequeña cantidad y que la extiendas de forma uniforme, así evitas los pegotes.

Emplea las yemas de la mano contraria y no te olvides de realizar movimientos circulares junto a una pequeña presión, para favorecer que se asimile rápido al mismo tiempo que activas el flujo sanguíneo.

Para hacerlo tú misma: apuesta por los remedios naturales caseros

Ya para cerrar, quiero proponerte algunas alternativas fáciles y cómodas de hacer, pues solo necesitarás un poco de tiempo, un puñado de ingredientes y algo de mañana para conseguir remedios naturales desde la comodidad del hogar.

Quizá te pase como a mí y hayas aprovechado el encierro para mejorar tus dotes de manitas. Hay quien ha apostado por la cocina, pero en mi caso me ha dado por crear mis propios productos cosméticos. Así también controlo exactamente cuál es su formulación y me evito problemas de alergia.

De todas formas, reconozco que mi método favorito sigue consistiendo en cultivar aloe vera (sí, también me encantan las plantas) y utilizar el gel del interior de sus hojas para aplicarlo directamente sobre las manos dañadas.

Mi truco consiste en meter la hoja antes unos minutos en la nevera, para que esté más fresquita y así proporcione luego una mayor sensación de alivio, al mismo tiempo que mejora la circulación. Esto mismo puedes hacerlo con el resto de trucos que vamos a ver a continuación.

Otra alternativa interesante es apostar por los aceites esenciales. Son fáciles de aplicar, se absorben bien y encima aportan un aroma muy agradable. Los que más me gustan son el caléndula, por sus propiedades antiinflamatorias, y el de almendras, altamente nutritivo.

Los puedes aplicar en solitario, a modo de masaje, o combinarlos (pegan prácticamente con todo, lo cual es ideal) para obtener ungüentos completos.

Por ejemplo, si coges dos cucharaditas y las mezclas con un aguacate maduro bien triturado, conseguirás una mezcla que te hidratará a fondo en cuestión de minutos. Solo tendrás que extender la pasta por las manos y dejar que actúe 15 minutos antes de retirar con abundante agua tibia.

Con un poco de paciencia y estos consejos, seguro que notas una mejora pronto ahora que ya sabes qué es la dermatitis atópica en las manos y cómo puedes tratarla. Por tanto, no desesperes y ¡mucho ánimo!