Cuerpo

Exfoliante corporal de Freshly Cosmetics: mi opinión

Exfoliante corporal Freshly Cosmetics

Con el frío es importante reforzar el cuidado que le damos a nuestra piel. Para ello, nada mejor que un buen exfoliante corporal. Pero, ¿es el de Freshly Cosmetics una buena opción? Eso es lo que veremos hoy.

Antes de comenzar, es importante dejar claro que este tratamiento es importante porque consigue eliminar las pieles muertas y otras imperfecciones que se acumulan en la dermis, dotándola de un aspecto rugoso, cansado y sin brillo.

Al eliminarlas, prolifera la renovación celular, se oxigena la piel y se liberan los poros, por lo que es una forma excelente de reducir el acné, acabar con la celulitis y, en general, renovar la dermis de todo el cuerpo para que quede sana y bonita.

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Una vez aclarado este punto, ya podemos pasar a analizar este producto, para que descubras si merece la pena darle una oportunidad o si es mejor que busques otro exfoliante.

¿Cómo es su formulación?

Lo que más me llamó la atención en un primer momento es que sus ingredientes prometen mejorar la textura de la dermis e hidratarla sin dañarla, ya que actúan con suavidad gracias a sus principios activos de origen natural.

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Como consecuencia, ofrece una acción revitalizante que hacen al producto adecuado también para pieles con problemas de sequedad o que sean sensibles. Aunque lo más importante es su acción detox y revitalizante.

Todo es posible gracias a sus compuestos, entre los que se encuentran polvo de bambú, que promueve la creación de colágeno y renueva la superficie cutánea sin ser agresivo con ella, y semillas de frambuesas molidas, que permiten eliminar de una pasada las pielecitas muertas.

Estos dos elementos son los que conforman las partículas abrasivas que hacen la exfoliación posible, de modo que la dermis quede limpia y se fomente la renovación celular sin ser agresiva.

A su vez, encontramos aceite de almendras, un poderoso humectante que hidrata a la vez que calma; aceite de aguacate, cuyos ácidos grasos evitan la pérdida de agua y aceite de jojoba, que protege la piel frente a los agentes externos.

Gracias a ello, posee unas grandes propiedades antioxidantes y reconstituyentes, que combinadas con el efecto regenerante del aloe vera y las cualidades depurativas de la Bardana, depuran, rejuvenecen y dejan todo tu cuerpo más terso, firme, suave y radiante.

Además, un detalle interesante es que sus compuestos son biodegradables. Es decir, que gracias a que el 99,1% de sus ingredientes son naturales, con su uso estarás contribuyendo a proteger no solo tu piel, sino el medioambiente.

El único factor que no me convence en su fórmula es el hecho de que le hayan añadido perfume. Lo veo innecesario porque sus compuestos ya son aromáticos de por sí y además esto puede llevar a que algunas pieles muy sensibles se irriten.

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¿De qué manera debe usarse?

A la hora de utilizar cualquier cosmético, lo mejor es que siempre te fijes bien en las instrucciones que suelen venir en el envase, ya que un mal uso puede hacer que desperdicies el producto.

En este caso, afortunadamente te explica bastante claro que el método de empleo consiste en coger una buena cantidad del producto y extenderla por la zona que quieras, sobre la piel humedecida.

Es tan sencillo como suena, pero me gustaría parar a darte algunos consejos que a mí me han sido especialmente útiles. El primero es que debes agitar el bote antes de abrirlo, para que todos sus activos se mezclen bien y de modo uniforme.

No pierdas de vista que conviene realizar la exfoliación en el momento de la ducha, así tienes el cuerpo limpio y es más fácil luego el aclarado.

Descubre el exfoliante químico aquí.

Es importante realizar este tratamiento con la dermis libre de grandes partículas de suciedad, porque al arrastrarlas perdemos eficacia e incluso podemos llegar a hacernos daño.

Además, cuando esté húmeda, el cosmético puede penetrar con más facilidad y más a fondo, de manera que nos ofrecerá mejores resultados.

También te recomiendo que vayas cogiendo pequeñas dosis en vez de extraer demasiado de golpe. Así te resultará más sencillo de manejar y evitarás embadurnar las primeras áreas que toques y tratar menos el resto.

En cuanto al orden, conviene ir desde los brazos hasta terminar con los pies, que es la zona que suele estar más sucia y acumular mayor cantidad de pieles muertas. Debes usar tus dedos y desplazarte con movimientos circulares ascendentes.

Realiza a su vez una ligera presión para reactivar la circulación, algo que también consigue el agua fría, la que deberás usar pasados 30 segundos para eliminar los restos de todo el cuerpo.

En relación a la frecuencia, dependerá de las características de tu piel. Si es muy sensible, hazla cada dos semanas.

Si es normal o mixta, con una a la semana será suficiente, mientras que en las zonas muy grasas puedes insistir hasta dos veces en siete días, siempre que dejes más de 48h entre un tratamiento y el siguiente.

Lo puedes combinar con un guante, esponja o cepillo exfoliante para conseguir mejores resultados.

Respecto a mis impresiones de uso, me gusta su cremosa textura, que hace que sea muy cómodo de aplicar, ya que resulta casi tan fluido como un jabón o gel de ducha.

Asimismo, aunque las pequeñas partículas (que provienen de la frambuesa) se aprecian al tacto, no resultan molestas ni generan rojeces al arrastrarlas. Tampoco deja una molesta sensación grasa luego, ni brillos.

Como medida de precaución, simplemente ten en mente que debes evitar usarlo sobre áreas muy delicadas o que estén dañadas previamente.

También debes prestar especial atención al aclarado, para evitar que se queden restos.

Más concretamente, ten cuidado con las uñas, pues si se quedan partículas en ellas y luego te llevas la mano a los ojos, notarás un picor muy desagradable y podrías llegar a irritarlos.

Si notas alguna molestia, aclara con abundante agua y deja a tu piel reposar.

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¿Es cómodo su diseño?

El packaging colorido resulta bastante llamativo, ya que es la mezcla perfecta entre lo sobrio y lo juvenil, por lo que es probable que capte tu atención desde el primer momento.

Más allá de esta cuestión estética, el formato en tubo tiene muchas ventajas. Al ser opaco y no ser un tarro redondo, el producto queda protegido frente a factores externos como los rayos solares, el agua que se cuela de la ducha o nuestras manos, por lo que no se degrada.

Además, siento que al poder doblarlo es más fácil aprovechar hasta la última gota. Eso sí, cuando quieras extraer una dosis no aprietes demasiado, porque el contenido sale con mucha fuerza por culpa del dispensador.

Algo a mejorar es la cantidad. Aunque el reducido tamaño hace que el cosmético sea fácil de transportar, sus 150 ml se agotan con demasiada velocidad, sobre todo si tienes que emplearlo por todo el cuerpo.

Afortunadamente, no es demasiado caro, ya que el precio ronda los 18€, por lo que tampoco te supondrá un desembolso mensual excesivo si sabes aprovecharlo.

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¿Qué me ha parecido realmente el exfoliante corporal de Freshly Cosmetics?

Después de haber repasado las principales características del producto de Freshly Cosmetics, quiero detenerme a explicar mi opinión al respecto tras haberlo estado usando varias semanas.

Al principio buscaba simplemente un exfoliante para mi rutina, que limpiase sin irritar. Últimamente por una mala alimentación tengo algunas zonas más grasas y necesitaba acabar con el exceso de sebo.

En ese sentido, cumple, ya que logra una limpieza bastante decente, aunque quizá algo superficial, por lo que pieles que necesiten un tratamiento más profundo tendrán que acudir a otro tipo de producto.

También me gusta su formulación y el efecto que consigue, pues en cuestión de días (así que al principio tendrás que tener algo de paciencia) se aprecia la dermis más suave, tersa y luminosa. En este punto te aseguro que notarás tu piel más flexible y tonificada.

Por otra parte, no nutre demasiado, de manera que nunca debes olvidarte después de utilizar un buen sérum o crema hidratante, sobre todo en estos meses de invierno. Así combates la sequedad y devuelves la elasticidad perdida.

En relación al formato y su textura no tengo quejas, pues como ya he comentado ambos me parecen bastante prácticos y cómodos.

Sin embargo, que cuente con perfume no me gusta nada. En aquellas zonas más delicadas, a veces noto un ligero picor, pero es que además su olor dulzón no es para mí.

Se supone que es a base de flor de cerezo japonés, pero a mí me recuerda más al saborizante de fresa como el que llevan las gominolas. Al menos pierde intensidad muy rápido y al salir de la ducha ya será mucho más ligero.

En definitiva, es un exfoliante interesante, pero no imbatible, pues no consigue acabar del todo con las partículas que se acumulan ni dejar la dermis tan radiante como otros productos. Vamos, que se queda algo corto.

Otra opción que he probado es: El de Mercadona

A pesar de todo, si buscas un producto suave y con un precio que no sea demasiado elevado, este exfoliante corporal de Freshly Cosmetics puede ser para ti. Quizá no para tenerlo en tu lista de imprescindibles, pero sí como una ayuda puntual.