Belleza

Según mi tipo de piel ¿Qué mascarilla facial necesito?

¿Qué mascarilla necesito según mi tipo de piel?

Cuidar nuestra piel es algo que siempre hemos querido hacer, pero por una cosa u otra siempre dejamos para más tarde. Hasta que poco a poco va pasando el tiempo y cuando nos damos cuenta, queremos mejorar cientos de imperfecciones que ya tenemos en nuestro rostro.

Y aunque lo ideal es cuidar nuestro rostro desde el principio, ¡no os preocupéis! que nunca es tarde para vernos jóvenes y guapas.

En este artículo vamos a hablar de un súper cosmético que ha revolucionado desde siempre la vida de todo aquel que la ha usado, la mascarilla facial.

Estad atentos que en cuanto sepáis los cientos de beneficios y mejoras que es capaz de hacer en nuestra dermis, ¡vais a querer usarla cuanto antes! 

Lo primero, antes de empezar os voy a dejar por aquí un enlace donde vais a poder encontrar las mejores mascarillas faciales del mercado, para que vayáis a tiro hecho en vuestra elección: Mejores mascarillas faciales.

¿Qué mascarilla necesito según mi tipo de piel?

Conoce tu piel

Cuando vas a elegir un cosmético nuevo, lo primero que tienes que hacer es conocer tu tipo de piel, ya que cada dermis es un mundo y por lo tanto cada una de ellas tiene unas características y necesidades diferente a las otras.

Es decir, si no conocemos bien nuestro tipo de piel, podemos elegir un producto no adecuado para ella, y como resultado obtendremos problemas como, empeorar las imperfecciones que queríamos eliminar, alergias, irritaciones, picores, etc. Todo menos mejorar el aspecto de nuestro rostro.

También debéis saber que el tipo de dermis es algo que puede variar de un momento a otro, es decir, en una época de nuestra vida podemos tener la piel grasa, mientras que al cabo de un tiempo, puede cambiar y volverse seca. Por esto mismo lo ideal es examinar nuestra piel con frecuencia y ver que es lo que necesita y que es lo que cambia en ella con el paso del tiempo.

¿Cómo sé que tipo de piel tengo?

En primer lugar, vais a escoger un momento tranquilo en el que no tengáis prisa y un lugar donde nadie os vaya a molestar. Solo vais a necesitar un espejo, os vais a sentar frente a él y detenidamente vais a observar cada zona de vuestro rostro, analizando cada característica, por pequeña que sea, será crucial en la investigación sobre vuestra dermis.

Ahora os voy a hablar de las principales características de cada piel, para que podáis asociarla con las vuestras y así llegar a la conclusión de que tipo de piel tenéis.

Piel normal

Puede ser que tu piel sea normal, lo que quiere decir que tiene el equilibrio perfecto, no tiene predisposición a la grasa ni a la sequedad de la piel, por lo que está en armonía. Aún así esto no quiere decir que no debamos cuidarlo, ya que en cualquier momento podemos pasar a tener otro tipo de piel, por esto mismo lo ideal es mantenerlo siempre hidratado.

  1. Sin imperfecciones
  2. Piel en equilibrio
  3. Aspecto suave y liso
  4. Sin poros visibles

Piel grasa

La piel grasa es muy fácil de identificar, normalmente nos damos cuenta por sus imperfecciones tan visibles como los poros dilatados, la piel untuosa, el exceso de brillo, etc. Es cierto que en muchas personas esta piel es un proceso, es decir, que solo la tienen en determinadas épocas, sobre todo en la adolescencia y la juventud, cambiando de aspecto con la madurez. Esta dermis necesita unos cuidado más especiales, ya que debemos limpiarla en profundidad para desobstruir los poros y conseguir un rostro suave y sin imperfecciones. Una de las mascarillas muy recomendadas son las de peel off, os dejo por aquí toda la información sobre ellas por si os interesan: ¿Qué es una mascarilla peel off? y ¿Cómo aplicar mascarilla peel off?

  1. Puntos negros, espinillas, acné, etc.
  2. Exceso de brillo
  3. Poros dilatados
  4. Piel untuosa e irregular

Piel mixta

Este tipo de piel es la más difícil de averiguar, ya que cuenta con características de la grasa y la seca. En la famosa zona T (frente, nariz y barbilla) podemos observar peculiaridades de la dermis grasa, con las imperfecciones de esta (puntos negros, espinillas, exceso de brillo, piel untuosa, etc) mientras que en el resto del rostro podemos observar peculiaridades de la piel seca (descamaciones, picores, irritaciones, etc). Lo mejor para cuidar esta piel es usar una mascarilla diferente para cada zona, ya que cada una de ellas tiene necesidades muy distintas, para ello os recomiendo el uso del multimasking, el arte de mezclar mascarilla para cuidar tu piel, os dejo por aquí un enlace donde podéis encontrar toda la información: Multimasking.

  1. Puntos negros, espinillas, poros visibles, exceso de brillo, etc, en la zona T
  2. Descamaciones, irritaciones, picores, etc, en el resto del cutis

Piel seca

Esta dermis también cuenta con imperfecciones muy características, ya que no es capaz de retener la humedad en el rostro por lo que siempre está deshidratada y a consecuencia de eso, sufre de descamaciones, irritaciones, rojeces, picores, etc. Además de esto en la mayoría de los casos se trata de un rostro apagado y sin vida, por lo que lo ideal es tratarlo con productos que hidraten e iluminen, para esto os dejo por aquí dos enlaces a mascarillas hidratantes: ¿Cómo hacer una mascarilla facial hidratante? y otra entrada a mascarillas iluminadoras: ¿Cómo hacer una mascarilla iluminadora?, en estos artículos podréis encontrar toda la información para empezar a usar cuanto antes estos cosméticos y mejorar el aspecto de vuestra piel seca.

  1. Descamaciones en la piel
  2. Tacto áspero
  3. Rostro apagado, sin brillo
  4. Picor en zonas concretas

Piel sensible

Esta piel es la más difícil de tratar, ya que no solo tiene peculiaridades físicas si no que también afecta a la salud de nuestra dermis, por lo general deben tener mucho cuidado cuando van a adquirir un nuevo producto, ya que deben fijarse muy bien si los ingredientes son adecuados para su piel y no les van a hacer daño. Pueden presentar reacciones frente a ingredientes irritantes.

  1. Irritaciones, picores, reacciones alérgicas, etc.
  2. Reacciones frente a cambios de temperatura bruscos o frente a ingredientes irritantes.

Tipo de piel

Aprende a escuchar las necesidades de tu piel

Hemos visto las características de cada uno de los tipos de pieles y como habéis visto, cada una es muy diferente a las otras, en cuanto a peculiaridades, predisposiciones, imperfecciones, etc.

Por todo esto, cada piel necesita sus propios cuidados, y para ello debemos escucharla, con esto no me refiero a que la piel nos vaya a hablar con palabras, pero si lo hace con las diferentes situaciones con las que se nos presenta.

Por ejemplo, si nuestro rostro está seco y con descamaciones no podemos aplicar en él cualquier producto sin saber si lo empeorará, en este caso necesitamos un cosmético que nos ayude a hidratar la piel. Y así con todas las peculiaridades que tenga nuestra dermis.

La piel es un órgano más del cuerpo y además es el más grande, por lo tanto debemos cuidarlo igual que cuidamos a los demás, recuerda que solo tienes una piel para toda tu vida ¡empieza a cuidarla!

En el momento que aprendamos a escuchar las necesidades de nuestra dermis, podremos cuidarla como se merece y por lo tanto podremos disfrutar de una piel totalmente sana y joven.

El cosmético estrella, la mascarilla

En cuanto al cuidado de la piel, existen infinitos productos que nos pueden ayudar a mejorar el aspecto de esta, pero hoy voy a hablaros de uno en concreto que lleva toda la vida a nuestro lado y que seguramente no sepáis el cien por cien de sus propiedades y beneficios para nuestra dermis.

La mascarilla es un cosmético muy famoso y con una historia muy larga a nuestro lado. Hace cientos de años ya lo usaban las personas para cuidar su rostro, normalmente la hacían con ingredientes naturales, como plantas, hierbas, frutas, aceites, etc. Hoy día sigue estando vigente, ¿cuántas veces has visto en las pelis a las personas usando la mascarilla y convirtiendo ese momento en un estado de relajación?

Es cierto que la mascarilla siempre se ha asociado a la relajación interna, esto es debido a que antiguamente las mujeres cuando llevaban a cabo la rutina de belleza siempre elegían un momento en el que podían relajarse plenamente y se lo dedicaban exclusivamente para ellas.

Hoy día también se aconseja convertir el momento de belleza y el uso de la mascarilla facial es un momento de paz y calma, para poder contrarrestar y eliminar todo el estrés acumulado durante todo el día.

¿Qué es exactamente la mascarilla?

Se trata de un cosmético que se forma principalmente al mezclar ingredientes (en su mayoría naturales, siendo mucho más beneficiosos para nuestra piel. En este enlace podéis ver todo lo que nos aportan las mascarillas caseras con ingredientes naturales: Mascarilla casera para la cara.), hasta formar con ellos una especie de pasta que se coloca cubriendo todo el rostro. Una vez este completamente cubierto, se espera durante un tiempo determinado, período suficiente para que las propiedades y nutrientes de esos ingredientes penetren en nuestra piel hasta las capas más profundas de esta. Por último se retira con abundante agua.

Sin embargo, hoy día existen muchos más tipos de mascarillas, es decir, que podemos comprar muchos formatos diferentes de esta, cada uno con sus diferentes formas de uso.

Os dejo este interesante artículo por si tenéis más dudas sobre este producto: Mascarilla: guía de uso.

¿Qué es una mascarilla?

¿Qué mascarilla necesita mi piel?

Como ya sabéis, todos debemos usar mascarillas, ya que supone un cosmético genial para el cuidado de nuestra dermis,pero no por esto podemos usar la primera que veamos, cada piel es un mundo y por lo tanto cada una necesita cuidados diferentes. Para esto vamos a ver cuales son las ideales para cada cutis. ¡Estad atentos y coged nota, para que podáis elegir la vuestro de forma rápida y segura!

  • Piel seca

La dermis seca, es una piel con falta de humedad, es decir, que no es capaz de retener la hidratación necesaria para el buen funcionamiento de esta, por esto es por lo que aparecen las imperfecciones que hemos visto más arriba.

Para esta lo ideal es usar una mascarilla hidratante, pero además hay una sustancia en concreto que beneficiará a la piel de una forma mucho más satisfactoria que otros, se trata del ácido hialurónico. Con él nuestro rostro lucirá mucho ¡más nutrido y suave!

  • Piel grasa

Lo ideal para esta piel son mascarillas que ayuden a desobstruir los poros del exceso de sebo, y que eliminen el exceso de brillo del rostro, dejando una piel suave y lisa. Para esto se recomienda el uso de mascarillas de arcilla o caolín (os dejo toda la información sobre estas: ¿Para que sirve la mascarilla de arcilla blanca? y además también puedes visitar estos artículos si no conoces todas las propiedades y beneficios de esta sustancia tan maravillosa: Propiedades de la arcilla blanca y Arcilla blanca beneficios para la piel)

Estas son geniales para absorber todo el exceso de grasa y conseguir una piel lisa sin textura untuosa ni desagradable.

  • Piel mixta

Para este tipo de piel lo ideal es determinar las diferentes zonas de nuestro rostro y ofrecerles a cada una lo que necesita, el multimasking es la solución para esta dermis, vas a poder usar todas las mascarillas que necesites en una sola aplicación, con esto vas a notar la mejora de la piel y vas a ver como poco a poco todo el rostro va adoptando un tono y un aspecto uniforme.

  • Piel normal

Para la piel normal, que no tiene ninguna imperfección que debamos tratar, lo ideal es usar una mascarilla que nos ayude a mantenerla sana para que nunca llegue a cambiar de aspecto. Se aconseja el uso de mascarillas hidratantes e iluminadoras. Con estas no necesitaréis hacer nada más en vuestro rostro para veros estupendos.

Mascarillas según el tipo de piel

Tipo de mascarillas para pieles más especiales

Hemos visto las mascarillas ideales para los diferentes tipos de dermis, pero ¿qué pasa si mi piel tiene predisposición al acné, tiene manchas o se irrita con facilidad? Vamos a ver que existen cientos de mascarillas más, no hay excusas para no usarla, ya que ¡para cada aspecto que quieras cuidar y mejorar vas a encontrar una!

  • Pieles con acné muy marcado

Las mascarillas que deben usar las personas que son propensas a la aparición de acné en el rostro son las purificantes y calmantes, que además de eliminar las impurezas de los poros, los mantendrá calmados, ayudando a que no vuelvan a salir.

  • Pieles con irritaciones

Al igual que pasa con el acné, la piel irritada debe tener un cuidado más especial, principalmente deberá ir al médico para valorar el nivel de la irritación. En caso de ser leve y curarse. Se tendrán que usar mascarillas calmantes e hidratantes.

  • Combatir las arrugas 

También podemos encontrar mascarillas que nos ayuden a eliminar los signos de la edad y las arrugas tempranas, las ideales para esto son las mascarillas antioxidantes, cuya función es combatir los radicales libres que obstruyen nuestra dermis y por lo tanto ayudarán a renovar las células, eliminando las envejecidas.

  • Piel con manchas

Las manchas pueden aparecer por muchos factores, siendo los rayos solares y las hormonas los más comunes. Para eliminarlas lo ideal es usar mascarillas de vitamina C, que ayudarán a la pigmentación de la dermis.

Mascarilla para pieles más especiales

¿Cómo puedo conseguir un momento de relajación al aplicar la mascarilla?

Esta pregunta es muy común entre las personas, ya que todo el mundo quiere y necesita un momento para sí mismos y para relajarse, pero no todo el mundo tiene la facilidad de conseguirlo.

Para esto, os voy a dar unas pautas sencillas y fáciles de hacer, para quien quiera hacerlo, pueda conseguir a la misma vez que cuida su rostro, relajarse y disfrutar plenamente de la mascarilla facial. Esto también es un punto  nuestro favor, ya que la piel absorberá los nutrientes de una forma más satisfactoria si estamos tranquilos y disfrutando que si estamos nerviosos y con prisas.

Así que vamos a crear nuestro propio spa en casa, ¡sí es posible, tener un spa a libre disposición en nuestro hogar!

Para ellos vamos a tener que preparar algunas cosas, aunque si queréis hacerlo más ligero y no tan completo podéis saltaros algunos puntos.

Entorno

Lo primero es empezar por el entorno, si este no nos aporta un estado relajante y agradable, todo lo que hagamos no servirá de nada, porque nos distraeremos y no podremos concentrarnos bien.

  1. Elige un lugar tranquilo, donde nadie te vaya a molestar. Puede ser el baño o cualquier otra habitación que te transmita tranquilidad.
  2. Una vez que ya estés en ese lugar, vamos a proceder a ambientarlo, esto será más relativo, ya que a algunas personas le gustará, conseguir un luz tenue mientras otros preferirán la luz natural.
  3. No te olvides de las velas y de que estas sean aromáticas, el olor es fundamental, puedes elegir el que más te guste (fresco, floral, dulce, etc)
  4. La música relajante, ya sea zen, o de sonidos como el agua, también van a venir genial para conseguir la concentración y relajación máxima. Si vives en un lugar que te permita escuchar los sonidos de la naturaleza, el aire, los arboles y los pájaros, puedes prescindir de la música y centrarte en los sonidos de la maravillosa naturaleza.

Rutina de belleza

Ahora que lo tienes todo listo es hora de preparar los cosméticos y utensilios que vayas a usar en la rutina de belleza. No te olvides de nada ya que si, tienes que salir del estado de relajación para ir a por lo que se te olvidó, estaremos estropeando el momento y la concentración.

  1. Lo primero que debes hacer es limpiar tu cara con abundante agua fresca o templada, como prefieras y hacerlo con movimientos suaves.
  2. También vas a exfoliar la piel, para ello puedes usar un algodón suave y vas a hacer movimientos en circulo, lentamente. Para esto es ideal que elijas ingredientes suaves y no demasiado rígidos.
  3. Una vez que esté exfoliada, puedes proceder a la aplicación de la mascarilla que previamente has preparado o comprado (yo siempre aconsejo probar a hacerla en casa, por aquí os dejo este enlace para que podáis hacerlo con toda la información: ¿Cómo hacer una mascarilla facial casera?)
  4. En el momento de aplicar la mascarilla, puedes hacerlo con una brocha especial o con tus propios dedos, pero si los vas a hacer con estos ten en cuenta que deben estar totalmente limpios ya que si no fuera así podrías estropear la mascarilla.

Momento mascarilla

Como acabamos de ver, le toca el turno a la mascarilla, ya la tenemos preparada y lista para poner sobre el rostro. Tenemos que elegir entre una brocha para mascarillas o la yema de nuestro dedos. Podéis escoger el que más relajante os parezca. Para saber aplicarla de forma correcta, os aconsejo que le echéis un vistazo a este artículo: ¿Cómo aplicar correctamente una mascarilla facial?

  1. Vas a empezar a aplicar la mascarilla poco a poco, sin prisas y sintiendo cada roce y cada movimiento en tu piel. Vas a hacerlo hasta cubrir el rostro por completo, puedes usar más de una mascarilla, si quieres aplicar otra diferente para el contorno de los ojos. Esto se trata de una técnica maravillosa llamada multimasking, y va a permitir que podamos poner en cada zona de nuestra piel la mascarilla que más se adecue a las necesidades de estas. Más arriba os he dejado un enlace para que os informéis sobre ellas.
  2. Una vez que tengas la mascarilla cubriendo todo tu rostro, vamos a cerrar los ojos y si quieres puedes poner sobre los parpados cerrados, rodajas de pepino (resultan calmantes y refrescantes para la piel, lo que ayudará a mejoras la zona del contorno de ojos, que tan importante es tenerla sana y con luminosidad), también puede mojar dos algodones en hidrolato de rosas (también es calmante y además su olor es maravilloso y muy relajante)
  3. Este es el momento donde debes llegar a la máxima relajación, ya que es donde debes esperar por al menos 20 minutos, sin hacer nada, solo disfrutando de la música, el olor y la tranquilidad del momento, mientras tu piel va absorbiendo tranquila y plácidamente todos los nutrientes de la mascarilla.
  4. Cuando pase el tiempo de actuación de la mascarilla, notarás como esta se seca y es el momento de retirarla. Ahora debes lavar tu rostro con abundante agua, haciendo movimientos suaves con las manos y en caso de no retirarse por completo, puedes usar un algodón para eliminar los restos.
  5. Para secar la piel nunca debes usar una toalla y frotar, si no que debe ser una toalla suave y dar golpecitos con ella en nuestra dermis, hasta que esta absorba todo el agua que hay en nuestra piel.
  6. Por último, lo ideal es que hidrates la piel, con tu crema habitual, ya que después de la mascarilla necesitará humedad e hidratación, debes hacerlo igualmente con movimientos suaves, hasta ir finalizando la rutina.

Rutina de relajación

Mejor con ingredientes naturales

Lo último pero no menos importante de lo que os voy a hablar es de la importancia del origen de los ingredientes en nuestras mascarillas, es decir, como habéis podido ver podemos encontrar cientos de ellas pero no todas son aconsejables para nuestra piel, lo ideal es que sus ingredientes sean lo más naturales posible.

El hecho de que los ingredientes sean naturales va a favorecer en gran medida a los resultados que conseguiremos con su uso, ya que no es lo mismo usar una mascarilla a base de ingredientes artificiales o químicos, que podrían llegar a dañar nuestra piel, que usar una mascarilla con ingredientes naturales totalmente respetuosos con la salud de nuestra dermis.

Os aconsejo que cuando vayáis a obtener vuestra mascarilla lo hagáis fijándoos muy bien en su INCI y asegurándoos que los ingredientes sean satisfactorios para la óptima salud de vuestra piel.

Así que no dudéis más y pasaros al mundo de la cosmética a base de ingredientes naturales, vamos a notar la diferencia y la mejoría en el aspecto de vuestra cara, además de notar la rapidez de la visualización de los resultados.

¡Ha llegado la hora de cuidar vuestra piel como nunca antes!